Welcome to WordPress. This is your first post. Edit or delete it, then start writing!
Historia de
Robert
¡Hola, soy Robert, un huroncillo y esta es mi historia!
Cuando tenía cinco meses de nacido, escuché una voz que me dijo “crecerás conmigo” y sentí cobijo, me despertaba cada día pensando en dónde estoy, porque mi instinto me marcaba otro mundo diferente a mi realidad.
Estaba creciendo cada día, no tenía con quien jugar, solo escuchaba ruidos; el tiempo pasaba rápido y ya eran 2 años, mi comportamiento cambió y mis dueños se preocuparon.
Una mañana escuche un ruido, al ver qué ocurría, me atraparon y me llevaron a una nueva casita más pequeña, no entendía por qué.
Sin preguntar si estaba bien, me subieron a un lugar extraño, se movía y todo a mi alrededor era diferente, estaba asustado; por un instante pensé en un largo viaje, de pronto todo estaba inmóvil, unos minutos después me bajaron con mucho cuidado, escuchaba ruidos, pero al olfatear a mi alrededor empecé a desesperarme por salir, como si hubiera estado antes.
robert en el centro de rescate
No conocía a nadie, era nuevo para mí, tenía una casa más grande, pero no podía salir, mis alimentos iban bien, tenía una tina con agua fresca, cruzaba troncos y me divertía.
Con el tiempo iba creciendo más y más, desarrollé otros sentidos y compartimientos, hasta que una mañana abrieron mi puerta, con inquietud y miedo decidí salir a explorar; era un lugar muy grande, con mucho espacio y lleno de vida, me gustaba correr por cualquier lado y sentir que podía correr sin ningún límite, era genial, pero no duraba el tiempo que yo quería. Pasaba el tiempo y me permitían explorar, me agradaba, y ya no quería entrar.
Robert llegando a su habitat
No conocía a nadie, era nuevo para mí, tenía una casa más grande, pero no podía salir, mis alimentos iban bien, tenía una tina con agua fresca, cruzaba troncos y me divertía.
Con el tiempo iba creciendo más y más, desarrollé otros sentidos y compartimientos, hasta que una mañana abrieron mi puerta, con inquietud y miedo decidí salir a explorar; era un lugar muy grande, con mucho espacio y lleno de vida, me gustaba correr por cualquier lado y sentir que podía correr sin ningún límite, era genial, pero no duraba el tiempo que yo quería. Pasaba el tiempo y me permitían explorar, me agradaba, y ya no quería entrar.